¿Qué si te quiero? y tu ¿Por qué crees que lo hago?
¿Qué si te quiero? …. Y tú ¿Por qué crees, que te quiero?
No me lo has preguntado, pero voy a contestarlo, porque sé que a veces te ha hecho falta saberlo, leerlo ó escucharlo y no te juzgo yo también lo he necesitado. Sé que cuando me ves en persona ó hablas por teléfono, suelo ser algo, no sé como descifrarlo ¿dura?, ¿sangrona?, ¿fría? O ¿temerosa?... Que te lo escribo, ¡claro que lo hago! y suelo tener la manía de mejor abreviarlo.
¿Qué si te quiero?... y ¿por qué crees tú, que yo te quiero?..
Te quiero por las mas de mil noches que me has acompañado, por esas veces que mi salud te ha preocupado, por las que has formado parte de mis sueños, por las horas que me has escuchado, por los abrazos que me regalas y por las palabras de aliento que me han motivado.
Te quiero por tus desveladas, por tus regaños, tus consejos y tus chistes tontos.
Te quiero por soportar mis quejas y mis comentarios amargos.
Te quiero por las caras que haces cuando te critico y por soportar mis enojos cuando tú lo haces conmigo, por la forma de ponerme fija en la tierra y decirme las cosas de frente.
Te quiero por lo que me ocultas para no hacerme daño, por lo que piensas de mí, aunque no todo sea para estar de mi lado.
Te quiero por las veces que feliz te has puesto por algo que he logrado, por compartir mis alegrías, mis risas y tonterías. Por estar aquí no solo para cosas divertidas, por acompañarme en penas, emociones, amores y desilusiones y en otras etapas de mi vida.
Te quiero por las mil aventuras que hemos compartido, por los cumpleaños que se te han olvidado, los que hemos festejado, los que has estado aquí aunque en realidad estés muy lejos, pero siempre haciéndome sentir que estas a mi lado, rompiendo de forma mágica toda barrera y demostrándome que con cariño, podemos estar siempre cerca.
Te quiero, por las veces que me has tenido confianza, por las veces que has pensado que yo puedo solucionarte un problema o que con solo contarme tus penas, te sientes más ligera (o) de ellas.
Te quiero por pensar que puedo aconsejarte, por creer que en algo puedo apoyarte.
Te quiero por las veces que me compartes un sueño y dejas que me entrometa.
Te quiero por ese ruido que hace mi celular al recibir uno de tus mensajes, por el timbre que suele despertarme cuando llamas y he dormido tarde.
Te quiero por no decirme no y apoyarme aunque mis ideas sean locas y algo insignificantes.
Te quiero por leer esta nota, por ese tiempo que siempre sueles regalarme.
Te quiero por ser mi amiga y porque tú así sueles considerarme. Te quiero por ser mi amiga (o), por ser ese ángel, que no tengo idea de que hice, para que alguien como tú, de mi vida sea parte.
Te quiero por ser tú, simplemente un ser humano, que para mí es muy importante.
Te quiero…