Yo no tengo riqueza que presumir, no tengo casa propia, no he terminado de pagar mi carro, confieso que a veces al ver mi estado de cuenta,  la fe se agota. Lo unico mio realmente es  la ropa, que llevo puesta y el tinte que me puse en el cabello.

No suelo tener el mejor celular, mis computadoras y camaras fueron obsequios, tampoco ando a la moda, válgame Dios!, pues no soy un modelo a seguir y  tampoco soy algo para presumir.

 

Pero yo si tengo que presumirles a ustedes.

Presumo que en esta  vida he aprendido mucho y no soy me considero culta.

 

Aprendí a decir las palabras más hermosas, a disfrutar cada sonido,  a hacer figuras en el aire,  letras con los dedos y palmas de mis manos.

Aprendí a respetar los silencios y a acompañarme de  la infinita paz que nace de ellos.

Aprendí que no necesito escuchar música para bailar, que los pasos de baile no los guía el sonido de un ritmo, sino  la mano y el amor de quien baila conmigo.

Aprendi a desnudar y sentir el alma de las voces y sonidos, con su vibrar en mis palmas.

Aprendi a medio leer los labios y conocer que una A es mil veces más hermosa dibujada, que escuchada.

Aprendí a expresar todo con una mirada, a liberar, entregar, hacer sentir y declarar,  mi amor  con hechos  y no con palabras.

Aprendí que a los amigos no se les habla, sino se les acompaña y no se les escucha, porque donde existe la confianza y se entrega tiempo y comparte el alma,  no se necesitan palabras, con mirarlos basta, para saber que algo les pasa.

Aprendí que un apretón de manos es muestra de confianza, que una sonrisa clara en el rostro puede ser la clave de muchas bromas realizadas.

Aprendí que puedo tener una plática interesante y profunda  toda la  noche con alguien, sin haber pronunciado una sola palabra.

Aprendí que no se tiene que gritar, que las cosas se solucionan con un dibujo,  una mirada o una simple palmada.

Aprendí que estar en silencio no es estar solo, sino es estar acompañado de alguien que jamás te falla, tú ser interno.

Aprendí que no existe nada imposible, que nadie somos diferentes y si lo somos,  es porque nosotros mismos nos empeñamos a creerlo y hacer que los otros noten diferencias.

Aprendí que eres más sincero al no decir palabras, al dejar hablar solo a tu cuerpo, no mientes, no hieres con palabras, tu cuerpo solo se deja manejar por lo que siente tu alma.

Aprendí que nada es imposible, que nada está perdido, que si es así es porque nos hemos dado por vencidos.

Que las cosas pueden realizarse, si se tiene en mente muy claro el objetivo.

Que se puede sobresalir sin guiarse por sonidos.

Aprendí que el equilibrio no está en los sonidos, está en tu mente, en tu compromiso contigo mismo.

Aprendí  que el amor nace entre silencios, dibujos en el aire, montones de cuadernos, plumones, miradas y gestos.

Aprendí, que no hacen  falta las palabras, para tener a Dios a un lado nuestro.

APRENDI QUE EL AMOR CALLADO, RODEADO DE SILENCIOS ES REAL, ETERNO Y SINCERO.

Esto lo aprendo de un sordomudo, de un ser humano  único y maravilloso.

De un guerrero, triunfador, fuerte, noble y muy sincero.

Simplemente alguien que parece inexistente y que Dios me dio la bendición de tenerlo, como hermano mayor.

Que si no tengo que presumir???.. CLARO QUE TENGO!!.. ustedes no tienen algo así!.

Porque mi Woody de carne y hueso es unico!.

APRENDAMOS A VALORAR, LO QUE CONSIDERAMOS DIFERENTE, APRENDAMOS DE TODO LO QUE LA GENTE TIENE.

Solo para presumir..

Chris es Licenciado en Administracion de empresas, primer lugar de su generación.

Trabajador y quiere poner su propio negocio!.. Apoco no, nos sirve de ejemplo??..

Atte: Angy Cano

Posted by angy_cano on October 11, 2010 at 04:20 AM | Add a cOmment
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